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viernes, 23 de noviembre de 2012

2012 - La odisea del negligee




 La odisea del negligee

Negligee – Del francés... como al descuido.
 
Es estos días surgió la posibilidad de tener un interesante encuentro con un amigo, aún no se como pueda resultar, pero espero que el encuentro tenga como los buenos vinos, notas amorosas y de pasión, que de conversación y de buen humor seguro las tendrá.  
Muy femeninamente pensé: -Si se da el encuentro, ¿qué me voy a poner?-
Esta pregunta se vuelve imprescindible ahora, donde enseñar solo lo suficiente es la clave.

Así que me puse a revisar mi armario  y de las posibles prendas descubrí que algunas ya no me quedan, claro que mis tallas han ido aumentado un par de números y otras definitivamente funcionaron en su momento, pero ahora difícilmente me las pondría.

Los últimos encuentros amorosos fueron tan en confianza y tan poco planeados, que la adrenalina del instante, bastó para que no importara, como te agarraba la tormenta.

Pero hoy que con toda premeditación, buen ánimo y disposición, me gustaría estar oportunamente preparada para un encuentro amoroso,  resulta que no tengo nada apropiado.

Me declaro totalmente culpable ya que soy súper fan de las pijamas fachosas, (si es que se les puede llamar así) donde una playera o camiseta vieja, preferiblemente sin mangas y un short de algodón son la mejor pijama que puedo encontrar, que me permite movilidad durante la noche  y rondar por toda la casa con amplia desfachatez.

Con poco tiempo disponible y pensando erróneamente que sería una labor sencilla dispuse la mañana del sábado para estos enseres, ¡Craso error! Ha resultado una odisea increíble, encontrar algo que me agradara.

Decidí comprar dos artículos este fin de semana y el que pensé que sería sumamente complicado; una nueva cámara  más ligera, digital, fue mucho menos complicado -Señorita quiero una cámara  digital, ligera, con comandos manuales, con un buen lente, que grabe videos cortos y que tenga opciones de ajuste automático y manual-
La búsqueda fue rápida me mostraron cuatro o cinco marcas, las más famosas, con precios en el rango, estuve jugando un rato dejándome seducir por las  posibles fotos. Y tomé mi decisión.   En media hora tenia cámara nueva y feliz...

Entonces pensé que iba a ser mucho más fácil  el siguiente encargo, fui al departamento de lencería, me dije  -Veo algo que me guste y me regreso a casa a leer el periódico-
Aún no sabía que estaba totalmente equivocada.

El primer asombro es cuando se me ocurre preguntarle a la  vendedora, después de intentar ver algo por mi cuenta. -Señorita donde están los negligés-
Vi su cara de “What?, y entonces le dije -Los camisones largos o cortos-, y me contesto ah! Venga para acá.
Entonces sentí horror cuando vi una colección de colores pastel, rosados y azules, de telas entre franelas, algodones y dubetinas, adornadas con figuras desde snoopies, gatos gordos, maripositas y campanitas.
Al ver mi cara me dijo: ¿Busca algo en especial?
-Sí señorita algo bonito, sexy y seductor con telas de seda, satín, encajes, listones, colores atractivos para mí (y no de quinceañera)-.

Y me dice -Es que solo tenemos de este tipo- Creo que ni en mis tiempos de casada use esas pijamas tan de doña, mi ex y yo compartíamos la adicción por pijamas y short viejos, creo que verlo en franela hubiera matado cualquier atisbo de pasión en mi.

Le pregunté ¿En verdad es todo lo que tiene, no hay algo más alegre, más de mujer, más sensual, como para señoras como yo?

Entonces una acomedida ayudante dijo ¡ah! Tenemos unos babydolls, esa palabra si entendía, entonces me dirijo a ver los babydolls y no sabía si llorar o reírme a carcajadas.
Si a fetiches y lugares comunes nos referimos, esas prendas lo eran todo.
Rojos con lunares negros, liguero incluido, verde transparente con encajes negros, o con telas atigradas de mal gusto etc., claro que no iba a ponerme nada de eso. No, en el primer encuentro amoroso con un nuevo amante.

Me reí y la chica también se rió, -Señorita, se le hacen como para una señora así como yo-, y fue honesta: -No señora están medios corrientes o vulgares.- Jaja
Para no hacerla quedar mal, le dije -Digamos que muy exóticos, para lo que los necesito.-

Recordé hace ya varios ayeres cuando me iba a casar, que buscar ropa linda para la “noche de bodas” y el viaje de luna de miel, términos demás trillados, yo los renombraría indudablemente.
Busqué algo que fuera lindo, sexy y había muchísimos, elegantes, románticos, en todo tipo de telas (sedas, satines, gasas) y colores desde moderados hasta extremos, pero todos con diseños bellos y elegantes, seductores sin caer en la vulgaridad.

Pero, ¿adivinen qué? No había presupuesto para gastar tanto dinero en un negligé, entonces se compraba algo bonito y que no fuera costoso.

Me despedí de la chica, le di las gracias y dije, ¿qué pasa, es que ya nadie usa ropa sexy para dormir?
Y pensé que podría ser un claro reflejo, de las relaciones tipo fast-food (comida rápida) tan comunes ahora, donde se hace el amor (o más bien se tiene sexo) en cualquier lugar, donde caiga, con la ropa que se lleve, sin planeación, sin preparar el cuerpo, la mente y el corazón para estar disponibles y gozosos, donde estar medio alcoholizados, reemplaza a toda la seducción y el erotismo.

Entonces recorrí varias tiendas del centro comercial, y la historia se repetía ¿Negligé? Traducía: Quiero decir camisones sexys y bonitos y me mostraban un montón de prendas de algodón y franelas colores pasteles y todas tiernas y en el lado seductor seguían los fetiches.
Además las tallas eran como para adolescente.

Cero y van tres, lo que iba a ser una labor de veinte minutos, ya llevaba dos horas y varios traslados, recorrí varias tiendas y la misma historia.

Entonces mi memoria global, recordó la famosa tienda "Victoria's Secrets” y entendí el éxito del emporio, y  porque siempre que viajaba a USA se volvía imprescindible visitar una de ellas.

Una tienda, pensada para la lencería de mujeres de todas las edades, desde los 15 hasta los 90 años, desde los 35 kilos hasta los 100. Para todo tipo de actividades, para dormir en familia, para dormir en pareja, para seducir a alguien, para trabajar de noche, para todos los estilos y sabores.
En todos los colores, en todas las tallas, en miles de texturas, con modelos dramáticos, sensuales, vulgares, románticos, de “mizzies” (para aquellos de fijación con el manga oriental), para un hospital, para una noche de verano, para tener un bebe, para cuidarlo.

¿Cómo es que en una metrópoli como Guadalajara, no haya un lugar que pueda cubrir todas las necesidades? 
Soluciones disponibles, pues buscar catálogos en Internet, hacer un pedido y seguir enriqueciendo al emporio “de los secretos de Victoria”

¡Qué hábil el mercadólogo de  los secretos de Victoria! … Pensar en los secretos de Laura, Rosa, María, Camila, Ludmila y los miles de secretos que se pueden esconder en un negligé, baby doll, pijama, camisón, o bodys.

En fin, con el poco tiempo en puerta, no me quedaba más que seguir deambulando por los almacenes de mi ciudad y esperar que alguien tuviera compasión del las señoras y gorditas, sexys, elegantes, apasionadas y todavía muy vivas:
demasiado sensuales, para envolverse en un camisón de franela,
demasiado orgullosas, para desnudarse de repente, ante un nuevo amor,
demasiado apasionadas, para querer seducir y provocar mostrando solo lo mejor de sus cuerpos.
demasiado selectivas, para resignarse a parecer vulgares y corrientes sin necesidad.

Me autopreguntaba, que pensaran los diseñadores,  que las señoras como yo ya no tenemos relaciones, o amantes atractivos, será que en verdad después de los cuarenta solo ven tele.
Difícilmente me imagino tener un hombre en mi cama y usar toda la noche solo para ver la tele, por lo menos un momento intimo, digo para eso de dormir relajaditos.

Pensando en  revivir el Quinteto de Mogador, de Alberto Ruy Sánchez con todo el erotismo y sensualidad de sus cuentos.
Me pregunto dónde quedó el arte de seducir, el arte de ir descubriendo poco a poco el cuerpo del otro, ir  mostrando pequeñas partes del cuerpo para disfrutar poco a poco, donde el beso y la caricia se van posando brevemente, donde el encuentro requiere tiempo y paciencia, donde no hay prisa de ver un cuerpo desnudo.

Cuando lo que importa, es solo llegar al final sin saborear todo el proceso, se me figura como tener una buena copa de vino y zampártela, sin probarla, sin paladearla.
Se me asemejan a los famosos “shots de tequila” (coscorrones) donde no importa que sepa horrible, solo hasta el fondo para emborracharte rápido.

El arte del sexo es más que emborracharte
es ir disfrutando cada instante, cada centímetro de la piel del otro,
es ir reconociendo sabores y olores,
es ir probando texturas y ritmos.
es tener la libertad de cubrir y descubrir. Te enseño y me cubro, me desnudas y me vuelvo a vestir,
es esa atmósfera de pudor e impudor combinadas,
es jugar con la provocación,
es disfrutar el velo de misterio,
es el secreto de ver y no ver, de querer ver más
es provocar a la imaginación a crear lo que no ve en su totalidad.
es disfrutar cada etapa,
El culmen llegará indudablemente, pero los paseos por los jardines del erotismo, ya fueron gozados y compartidos.

Quizás de mis mejores encuentros amorosos han sido mitad vestida. Me permiten conservar parte del pudor, sobre todo esas primeras veces, donde la cotidianeidad aún no se instala. Disfrutable también, pero todo en su momento.

Epílogo-
El encuentro no se dio, pero curiosamente encontré un par de negligés muy sexys y elegantes, quedando en espera de un mejor ofertante.

martes, 10 de julio de 2012

2012 - La casa de Montenegro




Hablar de la casa de mi niñez, ha sido una zambullida en recuerdos muy agradables, cómicos y hasta sorprendentes. Es increíble cuánta información tengo archivada.
La casa está localizada en la calle de Montenegro en la Colonia Americana, Sector Juárez, así la conocíamos, era de una sola planta y  me parecía muy grande. Tenía una cochera en fila para 2 coches y un jardín al frente y patio trasero, comparada con las minicasas de hoy, sí era tamaño mediano, en el interior había una amplia sala y comedor, 3 habitaciones y una pequeña cocina que siempre nos alimentó,  además, como se usaba en esos tiempos  contaba con una pequeña habitación en el patio, para las muchachas del aseo. Así como un garaje que nunca se uso como tal,  “la cochera” que sirvió como cuarto de lavado, taller, guarda tiliches y zona autorizada de juegos.

Lo mas bonito de la casa eran sus plantas y árboles, siempre cuidados por mi mamá que ama las plantas. Al entrar a mano izquierda veías un jardín lleno de flores: rosales, azucenas y una azalea roja que  daba a una de las paredes del comedor, los árboles  eran un limón, de esos que dan limones grandes, amarillos y  jugosos y un mandarino, que hasta el día de hoy existe en la nueva casa de mis papas, cuando se cambiaron ya hace mas de 30 años, la condición de mi mamá fue si podía llevárselo, así que se pagó un servicio especial para migrar el árbol, que a propósito nunca ha dejado de dar mandarinas, aún hoy sigue dando. El limón se secó antes de movernos.
Había mucho pasto, testigo fiel de partidos de futbol y las carreras de los niños.

Era un lugar para las frecuentes comidas de domingo con los invitados y carne asada incluídos, así como fiestas infantiles y en esos años también fiestas de XV años de mis hermanas y míos. Ahora cuando paso y miro mi casa, veo la dimensión y realmente no es tan grande, pero a mí me parecía suficiente, nunca me hizo falta espacio ni libertad, hasta ahora sigo cuidando esos valores en mi interior.

A razón de este escrito,  la semana pasada pase por mi barrio y casa de antaño, me detuve y fue como ver un esqueleto, totalmente desolado, sin embargo una sensación de  bienestar apareció en mi pecho, era como una sensación agridulce, algo así como alegría y tristeza juntas. La casa tiene más de dos meses desocupada; la ultima habitante “Rosita” fue llevada por sus sobrinas a otro lugar, después de que su hermano otro anciano, falleciera hace dos meses.
En mi mente  veo a “Rosita”  y al  Doctor como algo especiales y gruñones, Rosita nos regañaba porque hacíamos ruido y gritábamos mucho cuando jugábamos en la calle. Ahora  a veces en mi casa actual yo me convierto en “Rosita” cuando salgo a poner orden, porque el ruido de los chiquillos no me deja leer o ver tele.  La veíamos viejita, caigo en cuenta que probablemente tendría mi edad en esa época, cuarenta y tantos. 

Son tantas anécdotas. Una de ellas era, cómo podíamos brincarnos por la ventana de la cocina, nuestras pequeñas cabezas cabían entre los barrotes de la ventana, esto era cuando se nos olvidaba la llave y no había nadie para abrirnos. Conforme fuimos creciendo las cabezas también, así hasta que solo el más pequeño podía aún pasar, después ya no se pudo. Mi mama cuenta que hasta ella lo intentó algunas veces, pero como en el último intento, casi se queda atorada, ya no volvió a suceder.

Estuve platicando con mis hermanos sobre cuales eran sus remembranzas, una de mis hermanas  recordaba patinar en calcetines en el pasillo donde estaban las recamaras, el piso era de mosaico, un poco rosado, no existían los pisos brillosos de hoy como Interceramic o Vitropisos, estos había que trapearlos muchas veces para sacarles brillo, en compensación, también se usaba tener muchacha para el aseo de tiempo completo, que inclusive vivían en la casa y eran parte de la familla. En un extremo de ese pasillo, había una repisa y una mesita “art deco” de los 70s, donde estaba un pesado teléfono negro, de los primeros que dio la compañía telefónica y eran holandeses, imposible durar mucho hablando con el peso de la bocina. En el extremo opuesto estaba una puerta de cristal “chinito” que se usaba para que no se viera de afuera hacia adentro, esta puerta llevaba al patio trasero, al cuarto de servicio, a la cochera y a la escalera  para subir a la azotea, lugar prohibido, pero preferido de juegos, -No se asomen- era la advertencia, creo que siempre nos asomábamos.

Me acuerdo  que el vidrio de arriba estaba roto y nunca se cambió, mi mamá decía que por seguridad por sí se escapaba el gas por ahí se fuera, me asombra su ingenuidad, como si una explosión de gas  se fuera a esperar a salir por el vidrio roto.

En las noches,  cuando es muy frecuente que los niños no quieren dormirse y se siguen riendo y jugando en la cama (pareciera que el duende de las cosquillas estuviera haciendo de las suyas), evoco cuando nos decía: -No se quieren dormir, pues no se duerman-, pero nos sacaba al patio. Al principio nos reíamos, pero luego, poco a poco las sombras de la noche te empezaban a generar miedos y empezaba uno a ver sombras, oír ruidos raros y todo lo que te puedes imaginar a esa edad. Entonces ya pedíamos clemencia, nos dejaban entrar y nos dormíamos de inmediato. La verdad no creo que duráramos mas de quince minutos en el patio.
Hoy me pregunto si este método funcionaría con los chavos de hoy, la verdad lo dudo.

Jugar a escondidas era una gran diversión, nos escondíamos en los cuartos y closets que eran de esos antiguos, como cuartitos pequeños, con poca luz, muchas repisas, tétricos y húmedos, no como los vestidores modernos de hoy en día, llenos de luz, así que los closets, debajo de las camas, debajo de las colchas, en los filos de las ventanas y parados hasta en las agarraderas de la puertas, eran sitios preferidos para escondernos. Razón de más que ninguna agarradera sobrevivió, era un misterio cómo se rompían.

Los juegos, los gritos, los desayunos, comidas y cenas en familia eran algo común.
Como mi papa era abogado y trabajaba por su cuenta podíamos comer con él todos los días, era el momento familiar por excelencia. Hoy sería difícil imaginar, que las familias se reúnan a comer  diariamente de  2:00 a 3:00 de la tarde,  también mi papá podía tomar una siesta antes de regresar a la oficina.

Ese tiempo de siesta era “sagrado” que respetábamos viendo la tele. Claro que era en blanco y negro de bulbos. La primera tele a color fue un gran acontecimiento familiar. Cuando les platico a mis sobrinos,  como era la tele de mi niñez, no pueden  creer que sólo había cuatro canales: el 2, el 4 con el Tío Carmelo, el 6 local, y el 9 local donde se transmitía el canal 5 del D.F. ni sus luces todavía, de TV Azteca y mucho menos cable o antenas parabólicas. Ellos no pueden entender como era eso, de que no había control remoto y que había que pararse para cambiar de canal la tele -¿En serio, Tía?, nos estas vacilando.- Así como la TV muchas cosas son ahora muy diferentes.


Los juegos en la calle eran el STOP, donde dibujabas un círculo con gis y lo partías como un pay, cada quien escogía un país  y ponías su nombre, luego alguien gritaba: -Declaro la guerra en contra de- y más valía que no fuera el tuyo, tenias que correr para no ser alcanzado, claro ejemplo que crecimos en época de la Guerra fría.  Algo parecido a los conflictos actuales en la ONU, ya nos iban entrenando. También se saltaba la cuerda,  había patines de fierro de cuatro ruedas, jugábamos matatena, y resorte. Mi hermano dice que ellos jugaban cebollitas, chinchilegua, el bote, canicas y demás juegos rudos. Además que lo que más le gustaba era explorar los baldíos, para ver que encontraban. En los 70s todavía había baldíos en la colonia americana, sobretodo en la zona que circundaba la Av. Tepic (Francisco Javier Gamboa), donde hoy esta el Bolerama Tapatío, todo eso eran baldíos. Les gustaba juntar de esas flores que se pegan y pican, para luego usarlas en las resorteras.
Los vecinos nos conocíamos y lo más normal era que los niños jugáramos en la calle, sin ningún temor o riesgo.

Las mascotas también eran muy importantes, nuestra primer perrita era Diana, una maltesa que llego cachorra y duro 15 años, casi era hermana. Después llego Bruno que era un callejero, color dorado que recogimos de una bolsa de plástico en la basura, tenía una semana o dos máximo, Bruno estaba medio loquillo, ya que probablemente le faltó oxigeno, se sentía pájaro ya que se subía a la barda como perico a ladrar y comía mandarinas. También recuerdo al Solovino un perro callejero, feo, con ganas, que era de todos y de nadie, nos acompañaba en los juegos callejeros.

En época de vacaciones se nos permitía jugar todo el día y mis hermanas y yo nos repartíamos las muñecas, trastes, ropita, sillitas y cada una hacia su casita, cuando terminábamos estábamos tan cansadas, que solo quedaba recoger, dice mi hermana que yo nunca quería recoger y siempre lloraba, como era la mas pequeña, pues me ayudaban. Hasta la fecha creo que prefiero pagar para que me ayuden.

Anécdota obligada es que mi papá siendo tan gourmet y trabajando en la Reforma Agraria, recibía toda suerte de regalos vivos y raros, y así fue como vimos  como la casa se volvía un rastro clandestino, hubo puercos, chivos, guajolotes, gallinas, conejos. Aún no comprendo como mi mamá se prestaba a cooperar en la matanza de los animales, la cocinada y como nos los podíamos comer después de semejante espectáculo.
Definitivamente eran entronas la mujeres de esa época, yo hubiera regresado al marido con todo y su chivo o puerco por la misma puerta.

Las comidas de los domingos  eran para satisfacer un montón de comensales y familiares que entre los “jaiboles” y la carne asada para más de treinta, dejaban a mis padres exhaustos, espero que por lo menos  se hayan divertido y echado algunos alipuces.
Mi familia siempre giró alrededor de la mesa, creo que aún hoy, cuando se puede, nos reunimos a comer los domingos, cumpleaños y por supuesto Navidad. En la moderna vida de hoy que todos trabajamos lejos de casa y que el tiempo es limitado y tráfico abundante, solo nos da opción a comer en la oficina, llevar algo  o quizás  visitar alguna fonda o puesto cercano al trabajo. Las comidas familiares solo se pueden hacer en fines de semana y ocasiones especiales.

Hay muchas anécdotas de la casa de Montenegro, quizás lo más importante fue el concepto de casa-familia, que representaba también el sentido de pertenencia y de ser.

viernes, 11 de mayo de 2012

2012 - Anarquilandia: hacia el país de la anarquía


 


Anarquilandia: hacia el país de la anarquía

Recientemente escuché en algún medio, que la inseguridad no solo se refería a los delitos del crimen organizado y todo lo que conlleva, sino también incluía la inseguridad doméstica: los asaltos, los secuestros y los robos a la propiedad privada. Solo cuando las estadísticas te alcanzan en forma directa es que tomas conciencia de ellas.

Hace un par de años, a un amigo le robaron su camioneta nueva, producto de trabajo y esfuerzo y no pudo hacer nada porque sencillamente, a “unos delincuentes” les gustó su camioneta y decidieron llevársela. Después de un proceso largo de denuncias, declaraciones y demás trámites en la procuraduría y otros organismos  que se supone están dedicados a resolver estos casos,  encontrar a los culpables y finalmente darles su merecido. Se quedó solo en eso, en un montón de papeles y trámites.  En aquel entonces, él confiaba en que la investigación y las autoridades iban a hacer algo. No pasó nada.

El día de ayer volvió a pasar, unos vecinos fueron víctima de la delincuencia doméstica si es que el término existe y fueron robados por un par de delincuentes, de buen ver, esto dicen los vecinos.
El robo ocurrió a plena luz del día, aprovechando que era el día de las madres y es bien sabido que muchas madres suelen salir este día.  Encontraron el momento ideal para entrar a la casa, invadir y robar lo que más les convenía: joyas y dinero. Los aparatos eléctricos pesan  y son difíciles de mover y disimular. La casa fue totalmente volteada y saqueada de los tesoros de estas personas.

Cosas materiales, quizás no de un gran valor económico ¿o si? Pero el despojo y la manera en que todos los cajones, y cosas fueron arrojados al piso, movidos por el dinamo de la prisa y de la indiferencia, denota el grado de salvajismo de estos seres. Lo robado quizás solo les dé unos cuantos miles, en alguna casa de empeño o peor aún con los compradores de oro por gramaje sin escrúpulos.

Ayer decía la señora  --Las cosas como sea, es el sentimiento de que te han despojado, de que alguien entró a tu intimidad y sin ningún cuidado te quitó “lo tuyo”, sé que las cosas materiales no son importantes--… pero mi  afirmación apunta a decir que sí son importantes,  cómo tasas un anillo de compromiso guardado por más de 50 años, que ya no se usa, porque los dedos engrosaron con el trabajo de ama de casa y el cuidado de una familia a través de los años, qué precio tiene un juego de aretes que te dió tu padre con gran cariño cuando eras una adolescente,  hoy desaparecido ya hace muchas décadas y solo te queda su recuerdo, cómo devuelves aquellos relojes comprados con tanto esfuerzo y guardados porque ya no se usan, porque eres un jubilado y ya no hay donde lucirlos,  pero que por ser de oro se vuelven atractivos para un delincuente.

Cómo cotizas  “todas las chucherías” que haz guardado, porque son regalo del esposo, de los padres, de los hijos, de los nietos, de los amigos y vecinos, ¿Cómo cotizas esto, qué precio le pones?
El gramaje de oro en el mercado del empeño, quizás paga 100 pesos por gramo de oro de 14k, no lo sé. No hay cotizador, ni precio para el ultraje, para la vejación.

Son cosas, es cierto, pero ¿Por qué alguien maligno y quiero llamarlos así, irrumpe en una casa a hacer esto?

Los delincuentes, según palabras de los vecinos han estado “robando “en la zona, parecen muchachos bien, ya que andan vestidos con buena ropa, no se ven malencarados, ¿Es que acaso se necesita ser feo para ser delincuente? Pero así son los prejuicios, aprovechando de su buen tipo se dedican a robar, quizás sean oriundos de esa colonia de clase media, o quizás sean uno más de esos “ninis”, con mil justificaciones por no tener trabajo, ni estudiar, o quizás son drogadictos, y quieren dinero fácil para su consumo de drogas ,que por supuesto no han de ser “monas de tonsol”, o simplemente les gusta el mal, como aquellos perversos muchachos en “Funny Games” de Haneke, que solo hacían el mal por diversión.

La segunda parte de la historia, comienza cuando se les pregunta a los señores si quieren avisar a la policía, después de mucha conversación la respuesta fue  --No, para qué, otros vecinos han avisado y no han hecho nada, y como sé qué ellos (la policía) no están coludidos, cómo voy a dejar entrar en mi casa a unos policías a ver que se robaron y como la dejaron, para que conozcan el caminito y que tal que sean ellos mismos.--
Ante tales argumentos, no sin el dolor de sentirse demasiado vulnerables y desprotegidos, decidieron no denunciar, asegurar la casa y comprar alarmas y candados  para que por lo menos la irrupción de un malviviente no sea tan fácil.

Después de mucho reflexionar, me quedé pensando, cómo es posible que hayamos caído en semejante estado de anarquía, donde el respeto y credibilidad de las instituciones de poder y bienestar público ya no existe, donde el ciudadano común desconfía de las autoridades y de la policía.
Donde, cuando vas caminando por la noche y ves una patrulla, en vez de sentirte segura, te cruzas a la acera de enfrente, por miedo a que los policías te hagan algo.

¿Cómo hemos caído en este estado, somos responsables los ciudadanos?  Cuando cada mes puntualmente contribuyes al bienestar social y al mantenimiento de estas instituciones con el pago de tus impuestos, por qué los impuestos que pagamos no pueden garantizarnos seguridad y confianza, pero más allá, certeza de que vivimos en una sociedad regida por la ley y no todo lo contrario.

Si piensas en modelos a escala, no es difícil imaginar el dolor y traumas que deben producir en el individuo, actos delictivos de mayor crueldad y salvajismo, tales como el secuestro, el asesinato, las desapariciones, la trata de blancas, el abuso de niños, ¿Cómo se le hace para superar esto, hay alguna fórmula?

En tiempos actuales, tan de moda por las campañas políticas en curso, se oyen mil y una propuestas de muchos colores y sabores, pero cuál candidato aboga o propone un modelo de confianza ciudadana, de credibilidad en las instituciones, de retorno al país del orden, del respeto social y admiración del organismo del estado.
Es que eternamente seguiremos habitando el nuevo país de anarquía que existe hoy.

La tercera parte es igual de fuerte, en un sistema de desconfianza total qué sigue: El individuo haciendo justicia por su propia mano, sin ningún respeto por las leyes o la justicia. La vieja Ley del Oeste, si me dañas, te daño. ¿Se vale impartir justicia personalmente? No estamos muy lejos de este panorama.

Solo me queda la esperanza de que nuestra supervivencia y resiliencia sea suficiente para seguir engendrando confianza en esta nueva región de Anarquilandia.


lunes, 16 de enero de 2012

2012 - Cierres de campañas sin cambios

Cierres de campañas de 2009 al día de hoy, ¿Se perciben cambios?
Hurgando un poco en mis escritos, rescato el siguiente  muy a propósito de estos tiempos. Lo que narro sucedió en las elecciones de 2009,  es increíble que la información y el manejo de campañas sigue siendo exactamente el mismo, sin importar que partidos están en el poder.  ¿Se podrá realmente generar un cambio o será que no tenemos remedio?

Fecha original: 3 Julio de 2009
Este fin de semana tuve oportunidad de ir a visitar algunos pueblos de la zona montañosa del Sur Jalisco, algunos pueblos mágicos y con mucha historia: Atemajac de Brizuela, Tapalpa, Sayula y San Gabriel.
Además de la grata sorpresa que fue visitar la sierra en época de lluvias, con todo el campo reverdecido, fue también interesante visitar Sayula  y San Gabriel.
Los dos en pugna por apropiarse a Juan Rulfo,  el lugar donde nació (en papeles) se conoce como Sayula aunque San Gabriel reclama que ahí creció y vivió, cuestión de debate sería preguntarnos a que lugar perteneces realmente: si donde naces o donde te crías y te formas, ¿Cuál tendrá mas influencia?

El municipio de Sayula me sorprendió de lo bien cuidado que estaba y yo desconocía que los portales y sus arcos son únicos en su género y cada uno es diferente.
Lo que fue inesperado fue el observar los cierres de campaña en los municipios de Jalisco.

En Sayula se veía claro la diferencia económica entre unos y otros partidos, El PAN estaba organizando un evento en grande con música en la plaza y abarcando todo el quiosco, acomodando muchas sillas, grandes bocinas, el evento sería por la tarde y se esperaban muchas personas, mientras tanto el PSD  hacia ruido por las calles, con sus banderas y camisetas rojas y a lo mas que llegaron fue contratar un grupo de bailarines y bongos, que estaban tocando en la plaza  para “deleite” de algunos. Que decir que estas personas habían sido traídos de Guadalajara, en taxis pagados por quien sabe quien, y nadie conocía a nadie de los que estaban gritando y apoyando al partido, o sea eran acarreados, ¿Por quien? ¿Para qué? Nadie lo sabía.  Del PRI no había candidato y del Verde no se veía nada todavía.

Lo interesante fue cuando empezamos a platicar con algunas señoras del pueblo y nos dieron una lección de la política mexicana en cinco frases.
A las preguntas que les hicimos:
Y usted ¿por quien va a votar?  -No halla uno ni por quien, todos están igual de malos y de rateros. Creo que eso del voto en blanco es mejor.-
Yo pensaba que eso solo era opción de los intelectuales citadinos, ¡Oh! Sorpresa, la gente del campo también opina y también esta harta de nuestros políticos.
¿Quién es el presidente actual? -Uno del partido verde, que salió peor que todos los anteriores, solo se hizo rico él y no ayudo a nadie.-
¿Pues que no lo conocían? -Sí ese es el problema, que todo mundo lo conocemos y no le importó.  Además de ratero defraudó la confianza de los que creyeron en él, de sus paisanos.-
¿Y que tal el nuevo candidato? -Ni siquiera vive aquí, vive en Guadalajara y desde allá piensa dirigir el municipio si gana.-
Las señoras que rondaban entre los cincuentas o sesentas comentaron también la historia del Pueblo:
De los presidentes municipales que usted recuerde, ¿no ha habido ninguno bueno?
-Sí, pero ya lleva dos reelecciones en diferentes períodos y ahora quiere reelegirse de nuevo (“Sufragio Efectivo, No reelección” ¿Qué no era constitucional?)Pero ya está muy viejo y la verdad la gente queremos nuevas propuestas, nuevas ideas que mejoren la calidad de vida del pueblo-

En este corto relato vemos la radiografía de nuestra política mexicana, si en un municipio pequeño se cuelan todos los vicios: nepotismo, oportunismo, intereses personales, dinosaurios, acarreados: candidatos traídos de lejos (y no se necesita pensar en los mexicanos nacidos en España y nacionalizados a fuerza de influencias).

¡Qué se puede esperar de las grandes ciudades!, Cuando se disfrazan cierres de campaña con  tintes de campañas de promoción turística, donde los medios están al servicio de los partidos, donde el ciudadano no sabe a quien creer, ni que información discriminar para poder formar su criterio y tomar una posición. Si algunos recursos “confiables”, son las  redes sociales, ¿será?
Cuando el último derecho que cree el ciudadano que le queda es votar en blanco, en vez de aprovechar su voto electoral efectivo y válido.
Donde los candidatos participan con la esperanza de ser parte del erario y convertirse en regidores con sueldos desde diez mil pesos hasta cientos de miles según el municipio o ciudad a la que pertenezcan.

Estos cierres de campaña en plazas con música, banda, con jaripeos, con camiones que van por la gente a la sierra, a los pueblitos remotos para  que vengan a apoyar a sus candidatos “al cierre de campaña”, “para que me den una camiseta roja, blanquiazul, o del color que sea, peor es nada”.  Los pueblos mojados de tanta lluvia, los locales comerciales, tienditas, cafés, restaurantes, todo cerrado, todos iban  al cierre de campaña (como en San Gabriel) era importante para el pueblo, quizás mas  un poco de entretenimiento gratis, “si nunca hay nada porque no aprovechar ahora.”

Conciencia ciudadana, voto electoral, participación ciudadana. Cuantos de estos políticos realmente serán honestos con su pueblo y ya no hablo de un diputado que nunca he visto mas que en monumentales, sino de mi vecino que va por tal o cual partido, el marido de la prima que se lanzó por el Verde, el hijo de mi amiga que va por el PRI, los del PAN que son los ricos del pueblo y bien católicos, pero no hay dinero que les alcance. En fin! La cosa es que estos conocidos, criados por las familias de mi pueblo, por madres y mujeres como yo, estos niños que veía ir a la primaria local, son los mismos políticos que me defraudaran los siguientes tres años, promesas de campaña, promesas sin cumplir,  presidentes por control remoto, lejos de las necesidades de mi pueblo y  no se diga de aquellas rancherías en el cerro que nadie va.
Estos niños son los mismos rateros que saldrán enriquecidos dentro de tres años, mas panzones y con las arcas llenas, a costa de un sistema político que no permite al ciudadano exigir cuentas de aquello que hacen con el dinero que pagamos todos.

Me niego a pensar que el voto blanco sirva de algo, me niego a dejar mi sufragio en manos del voto duro,  me resisto a mandar por la borda “mi voto de mujer” tantos años prohibido, pero me pregunto:
¿En realidad quiero marcar una cruz por estos hijos de… mi pueblo, malagradecidos?



Anexo este video que está genial.



Algo personal (Serrat)

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Un termómetro ciudadano (a menos de 9 meses de las elecciones)

Un termómetro ciudadano (a menos de 9 meses de las elecciones)

Creo que soy un buen termómetro ciudadano.
Podría representar a la clase “media” (si es que todavía existe como tal), profesionista, preparada, “informada”, trabajadora, y que no tiene ningún interés político en alguna ideología en especial, pero que sí pretende, un partido que nos represente en el poder,  y vele por el bien común, por el desarrollo social, por políticas sanas y de crecimiento, que puedan traer bienestar, estabilidad y crecimiento a nuestro país.

Una ciudadana que se siente con todo el derecho de votar y elegir a sus gobernantes en base a su contribución económica, pago de impuestos puntal e impecable y cumplimiento como ciudadano socialmente responsable.

Una ciudadana que cada  día da su mejor esfuerzo por luchar desde su trinchera; su empleo, para hacer de este país un mejor lugar, con mejores oportunidades para los que vienen detrás: jóvenes y  niños.

Una ciudadana que busca, lee, escucha, se informa y que aún no  encuentra, alguna propuesta clara de ningún partido, sólo retóricas conocidas y “remakes” al estilo más burdo hollywoodense.

Que indaga en los portales de internet de los principales partidos: PRI, PRD y PAN y no encuentra ninguna propuesta clara para el país (economía, política, desarrollo social, educación etc.).  ¿Dónde estará el  plan a corto plazo (6 años) y a largo plazo (10-15 años), en donde se pueda dar continuidad a un proyecto integral, sustentable? y que  cualquier partido -con su propia ideología y sabor propio- pueda seguir, sin grandes esfuerzos. Como ejemplos baste los últimos períodos del gobierno en Brasil con Lula y Dilma, o a nivel local la continuidad en los proyectos de los gobiernos del Distrito Federal.  Es vital, que los próximos gobernantes puedan dar continuidad a un proyecto, y no que el proyecto se  trunque cada 6 años o mejor dicho cada 4 años efectivos, considerando el primer año de transición y el último  “año de Hidalgo”.

En el portal del PRI (http://www.pri.org.mx) solo existe en la sección de documentos básicos, un plan de acción que abarca 439 puntos, que no  explican a detalle cual es la propuesta para el período 2012-1018. En el portal del PRD (http://www.prd.org.mx), igualmente en documentos básicos, existe un programa de acción que abarca 115 puntos, está fechado para 2011, pero el documento hacer referencia a 2009,  igualmente no hay ningún plan para el próximo sexenio, ni explican que ofrecerán ni como trabajaran en bien del país. En el portal del PAN (http://www.pan.org.mx/) No hay ningún plan de acción ni referencia, y su enlace de “envíanos un mensaje” no funciona, o sea  que no hay manera de obtener información. Baste esto de muestra, para ver la facilidad y la información clara y oportuna que los partidos ofrecen.
Todos presumen estar en las redes sociales como Facebook, pero igualmente si no te agregas a su grupo no puedes ver la información.
¿Donde pues puede un ciudadano común conseguir las propuestas de cada partido de cómo  planean gobernar México en el periodo 2012-2018 y subsiguientes?
La otra información disponible está en los medios (prensa, TV, radio) que igual tienes que elegir en quien confías y a quien le crees lo que escribe.
Algunos “pre-candidatos” mencionan algunas propuestas de “pre-campaña” pero donde está el plan completo, insisto, que puedas analizar con tiempo, estamos a menos de 9 meses (justo el período de gestación) de la elección de 2012 y cada ciudadano debería tener las herramientas y la información necesaria para poder conocer  y leer las propuestas y poder elegir con fundamento ¿Por quien va a votar? ¿Qué le ofrece cada candidato/partido, cuál es su mejor oferta, la mejor propuesta?
Sin pretender ser políticos (para eso hay especialistas de tiempo completo) El ciudadano  común,  reclama su derecho a ser informado con precisión, con claridad, con veracidad y honestidad.

Tenemos 9 meses para dedicar un poco de nuestro tiempo a conocer, para poder elegir.
Cabe la comparación: sería como casarte por correspondencia con solo ver las fotos y algunas palabras bonitas del candidato, ¿No sería mejor, conocer el proyecto de vida a detalle a ver si te convence?

Los partidos se han olvidado  de los otros (los electores) y siguen enfrascados en sus pugnas internas y las campañas mediáticas. ¿Qué esperar entonces para el 2012?

lunes, 23 de mayo de 2011

2011 - Cómodamente sentada en mi sillón de establishment – En apoyo al M-15 y todos los jóvenes valientes de España

  

Foto: Si los medios callan, las paredes seguirán hablando...By: ‎@PRya #Periodismoreal

 
“En apoyo al M-15 y todos los jóvenes valientes de España”

Cómodamente sentada en mi sillón de establishment
Un sillón de “establishment”[1] suena a sillón de IKEA o alguna casa de diseño de moda pero este sillón se refiere a la comodidad de tener un salario cada mes, con un empleo fijo. No de a gratis, bien desquitado y bien logrado, no hay cargos de conciencia. Un resultado al esfuerzo y al ahínco y dedicación de toda una vida.
Pero hoy con lo de España, lo de Egipto y todo el medio oriente… cuánto falta para África,
La voz de LA se prende y se apaga. El grito revolucionario que no es más una revolución de doctrina, es más cruel: es una revolución a la indiferencia de todos.

Cito a Ramón lobo, periodista del país “Madrid no es Tahir ni Mayo de 1968. Tampoco es una revolución ni una primavera árabe transportada. Solo es la exposición pública de un hartazgo privado y colectivo: muchas personas cansadas de ser invisibles, de ser nada y nadie que salpica a políticos, empresarios y periodistas, a esa parte del 'establishment' que dejó de escuchar”

Una sociedad cansada de ser invisible, una sociedad despertada por los medios, no los tradicionales tan controlados, sino por esa nueva de los medios sociales: Internet con sus Facebook, twitter y miles de blogs y medios que se difumina en cuestión de segundos, todo mundo con un celular (lo cual es real) tiene alcance a todo tipo de información.
No hay “firewall” o bloqueadores de información infalibles, todos tienen un recoveco por donde entrar,  aún en la China tan restringida, los cibernautas pueden entrar a todas las redes virtuales si se lo propone, uno pensaría en los hackers pero son la universidades las que más lo hacen, claro, no tan fácilmente.

Esta revolución de los medios,  hace recordar aquella revolución que nos tocó a los ochenteros; Nicaragua, Cuba, todos nuestros hermanos latinos, y de más atrás las dictaduras de Argentina, Chile, Brasil. 
Ni qué decir de las más recientes en Bolivia y Venezuela con sus nuevos gorilas, tan retrógrados tan fuera de época.

Ya ni la bella Cuba que ha decidido empezar a abrir sus puertas al mundo “capitalista” no sin una buena razón, diría mi abuela: no hay árboles de gordas.  El pueblo tiene hambre, quizás coma lo necesario para sobrevivir físicamente,   pero tiene otro tipo de  hambre: de evolucionar, de compartir información, de estar al alance de todo y de todos, en fin de poder entrar al siglo XX1 como cualquier otro país.
¿Será que Chávez  no ve la tele o no tiene computadora?

Por qué nosotros México nos hemos escapado de una revolución o dictadura, quizás se alcance a ver la mano negra del fuerte vecino del norte, un vecino difícil de juzgar, gracias a él comemos, pero el precio que pagamos es muy alto, nuestra libertad está condicionada. Si no ha habido revolución o regimenes militares es porque a nuestro vecino del norte no le conviene una inestabilidad en su frontera,  impensable visualizar un nuevo muro de Berlín, pero sí es posible construir una cerca, o barda según sea la orografía que bordea al río Bravo.

Qué paso con aquella chica de veinte años que creía en un ideal revolucionario, que escuchaba música de trova, que vestía jeans y camisas de manta, poco maquillaje y que se solidarizaba a andar en camiones (autobuses públicos) y mezclarse con el pueblo para empaparse de “hambre de democracia”.

Qué paso con aquellos sueños de libertad enarbolados por el Che Guevara, que ahora solo recuerda lo guapo que se veía en sus fotos. Es  tan remoto todo eso. Recordar aquella ocasión en que en la cumbre Iberoamérica vino Fidel Castro a Guadalajara, como estuvimos cientos de jóvenes, esperando  para ver al icono de la revolución Cubana.

Hoy muchos años después, la vida cambió esos ideales, no para mal, los jóvenes maduran se convierten en adultos y con ellos su carga adquirida de responsabilidad, de establishment, nos  dan la fuerza para resistir la cotidianidad, para sostener el punto, para luchar por permanecer en una clase media sacrificada, esforzada  y de más inteligente, pensante, preparada.

Esa misma clase media que hoy se levanta con miles de jóvenes en España, miles de jóvenes que solo piden lo justo, por lo que  se les motivó a trabajar en esos quizás pocos  años que tienen de sus cortas vidas: estudiar, prepararse, obtener un título para poder lograr un futuro normal. Únicamente lo que toda persona desea: un trabajo estable, un salario, una casa y quizás un automóvil.
Pero cuál es la sorpresa que acaban de descubrir: No hay futuro, solo incierto.

Más de 4.9 millones de jóvenes desempleados, del más alto nivel académico: licenciaturas, maestrías, y doctorados. Nunca antes ninguna generación de españoles había estado tan bien preparada con tantos recursos y habilidades.[2]
Esta crisis de desempleo ha originado que pierdan sus hogares (casas, departamentos, o pisos) haciendo la felicidad de los banqueros que siguen aumentando sus ganancias con intereses exorbitantes, además de los impuestos gubernamentales impuestos con el fin de continuar con las ambiciones militares.

En las palabras de varios de los ciudadanos entrevistados con rango de entre 20 o 30 años el comentario es común “Hemos vivido una pesadilla, los últimos años en España, esto ya no puede continuar”
Momento ideal  para pensar en los versos  de Miguel Hernández: VIENTOS DEL PUEBLO. No puedo abstenerme de involucrarme aunque sea por medio de la reflexión, la denuncia y por supuesto la autocrítica. Todos somos parte del "establishment", ¡Qué difícil dejar su comodidad!


[1] "By the 'Establishment', I do not only mean the centres of official power—though they are certainly part of it—but rather the whole matrix of official and social relations within which power is exercised. The exercise of power in Britain (more specifically, in England) cannot be understood unless it is recognised that it is exercised socially." Fairlie, Henry, "Political Commentary," The Spectator, 23 September 1955.
[2] The economic crisis faced by Spain over the past year has spurred on the protests. Spain has an unemployment rate of 21 percent. Around 4.9 million people are without jobs. Washington Post.  http://www.washingtonpost.com/blogs/blogpost/post/spainish-demonstrations-continue-around-country-for-fourth-day/2011/05/19/AFbBUC7G_blog.html?wprss=blogpost

viernes, 25 de marzo de 2011

2011 - El vacío que pesa

Horas de pesadumbre y de tristeza
pasó mi soledad. Pero Cervantes
es buen amigo. Endulza mis instantes
ásperos, y reposa mi cabeza. - Rubén Darío-

El vacío que pesa

Sentirse pesado o estar apesadumbrado, según el diccionario tiene varios significados. Puede ser cuando sientes tu cuerpo muy pesado, usualmente en un día caluroso y sofocado, no se antoja hacer nada, la pereza se impone. Todo pesa.

También es la fuerza de gravedad de la tierra que hace que los objetos y toda la materia sigan atados a este planeta y no salgan disparados flotando por los aires.

Pero quisiera hablar de la pesadumbre cuando duele, cuando provoca desazón y cuando se genera un sentimiento por las acciones o palabras de alguien o propias, también cuando hay una riña y solo queda el disgusto.

Por qué pesan tanto las palabras cuando traen un mensaje que te lastima en lo mas hondo. Cuando sientes una puñalada casi literal en tu corazón

Creo que cuando afecto se quiebra, sí puede doler el corazón, tal cual. Nunca me ha dado un infarto pero a lo mejor se parece. Es un dolor tan intenso que no cabe en ti y lo contienes o lloras, porque ¡es tanto! que hay que sacarlo. Hay que expulsarlo sin misericordia. O será también algo de malicia y quiero compartirlo con lo demás, que les duela un poco, por qué sólo yo.

Pero después de este desgarramiento llega la pesadumbre, ese peso en el alma por las palabras que se escucharon o peor aún aquellas que se dijeron.

Esas con un mensaje que lastimaron todos los sentidos, desde el tímpano hasta la uña del dedo gordo. Esas que pesan como plomo, que no puedes quitarlas y las llevas cargando en el cuerpo, en cada célula, en la mente; en cada sinapsis neuronal, en cada inhalación.

Es pesadumbre, cuando nada puede cambiar lo que pasó, es un hecho consumado, solo queda vivirlo, cargarlo donde puedas, algunos en la cabeza, postura cabizbaja y mirada incapaz de levantarse, otros en la espalda como si fuera un mochila llena de cacharros viejos y aunque la cabeza se yergue, todo el cuerpo se nota pesado… ¡No puede más!

Hay eventos que me provocan pesadumbre, cuando perdí algo muy querido: la salud física, el ser amado, personas, relaciones, bienes materiales, bienes intelectuales, pesa su carencia, pesa tener que seguir caminando sabiendo que ya no están, y es curioso pesa lo que ya no está, lo que no tiene peso, lo que ya no existe.

Serán los sentimientos de lo que pudo haber sido, de lo que se quedó sin terminar, de lo que no se consumó. ¿Por qué voy cargando algo que ya no está, por qué el vacío, la nada pesan tanto? No hay gravedad que lo explique, quizás la no-materia, sea más pesada que la materia, no lo se. Y así entre divagaciones y pensamientos sigo cargando con lo que no existe, el agravio, la herida, la pesadumbre.

domingo, 6 de junio de 2010

2010 - Quisiera ser una tecla.

Recién salido del horno: Hablando de pasiones (primera versión)

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Quisiera ser una tecla.
Se oye un aplauso y se le ve alto, esbelto, con su melena castaña clara ya con amplias entradas, en un traje obscuro tipo Mao que engalana su presencia... es guapo, pero más que su belleza es el aura que proyecta, que casi se puede tocar. Da algunos pasos, saluda a su público pero su mirada se deja ir en dirección del objeto amado: es como si el piano le sonriera y le diera la bienvenida.
Después se sienta lentamente, reverenciando ese ser que sólo él sabe como ama, esa música que es la unión de sus dedos con esa superficie de ébano y marfil.
Hace una reverencia y empiezan las mariposas a volar por los aires, salen algunas intempestuosas, rápidas, violentas, otras acompasadas, dulces, suaves, lentas.
Pero él no percibe que hay fuera, está inmerso en su propio mundo, simplemente en otra sincronía. Todo su cuerpo habla de este embelesamiento, no son las manos, no son los dedos, no son sus ojos, es como si él y el piano se fundieran en un ser único, indisoluble, no hay manera de penetrarles, son unidad.
Y sólo se nos permite gozar de la música que emerge de esta unión.
El es un pianista reconocido mundialmente, procedente de la tierra de los magiares, quizás por eso el aire de melancolía y sobriedad que emana. Empezó a los cuatro años dice su biografía y fue poco a poco aprendiendo como tocar el piano, pero este aprendizaje fue mas allá, hasta que se coronó como uno de los pianistas mas jóvenes reconocidos en el mundo.[1] ¡No en vano se nota esa entrega y perfección!
Esto me pone a pensar en lo que puede hacer una pasión en tu vida, tener un “amante”. Alguna vez entre esos mensajes que tienen a bien o a mal mandar por Internet y que van desde los consejos mas básicos, hasta los mas inverosímiles o absurdos, me llegó un e-mail con el sugerente título: “Búscate un amante”, claro que mi mente inmediatamente interpretó el significado generalmente más usado de la palabra amante: él que tiene un amor “no oficial” o fuera de lo legal - como si el amor necesitara ser legalizado- pero en fin, el caso es que ¡Oh! sorpresa la carta mencionaba una analogía entre tener un “amante persona” con un “amante” en tu vida.
Este amante no se refería a una persona, que también pudiera ser, hablaba de un amante como tener una pasión. Algo que sea capaz de abstraer a la persona del mundo cotidiano, de provocarle toda esa generación de hormonas y sustancias químicas en el cuerpo, que hacen sentir tan bien. Que sea ese generador interno para dar energía día, tras día, sin cansancio. Baste con recordar aquellos primeros días del arrobamiento amoroso o de las primeras mieles de una pasión prohibida, cómo sobraba energía para continuar incansablemente en todos los juegos amorosos, sin tregua, donde los abrazos, besos y caricias no cesan y van in crescendo, la sed del deseo se intensifica y se quiere más y más, no deseas parar y sólo esperas que tu cuerpo aguante hasta caer muerto si es preciso.
Pues bien, esta pasión no sólo la puede generar una persona sino “un algo” que logre abstraerte del mundo, que te consuma a tal grado que no quieras tener contacto con lo cotidiano, sólo quisieras que cada segundo pasara dedicado a esta intención.
Esta pasión fue la que sentí al verlo a él, entregado a su música, no había más, no cabíamos nadie, sólo él y ella en un retozar, en esa comunicación silenciosa de amantes.
Cuando observé la primera reverencia, antes de tocar una sola tecla me imaginaba el dialogo: -Hermosa, mi amada Euterpe, me permites tocarte, podrías abrir la magia de tu ser para este mortal y abrirme la puerta a los jardines de las Piérides para deleitarme con tu presencia-
Y ella sólo sonrió y lo dejó entrar. Él coloca sus dedos y acaricia cada una de las teclas antes de producir ningún sonido, el teatro entero lo observa, era un cortejo: No estábamos autorizados a interrumpir, sólo se nos permitía observar y callar.
Era como ese primer instante en que dos cuerpos se tocan y se sienten antes de empezar la entrega total.
Entonces la danza amorosa comenzó y fuimos testigos de esta entrega, a través de los vaivenes y ritmos, arriba, abajo, fuerte, suave, vertiginoso, melancólico, alegre, entusiasta, todos los estados de ánimo los sentimos como nuestros.
Finalmente en el ultimo acorde, el amante se incorpora, inclina su rostro y agradece nuestro entusiasmo y generosidad, al permitirle compartir su danza amorosa con nosotros.
Me quedo pensando: Quisiera ser una tecla.
Junio 4, 2010



[1]Proveniente de una familia musical, Gergerly Bogángy es uno de los pianistas mas jóvenes ganador del Premio Kossuth, convirtiéndolo en uno de los pianistas líderes de su generación. Nació en 1974 en Vác, Hungría, y empezó a tocar piano a la edad de 4 años. Continuó sus estudios en la Academia Liszt en Budapest, la Academia Sibelius en Helskinki y la Universidad de Indiana en Bloomington con los profesores László Baranyay, György Sebök, Matti Raekallio. Gergely Bogányi ha tenido grandes éxitos en competencias nacionales e internacionales. Ganando en 1996 la Ferenc Liszt Piano Competition.